XV ENCUENTRO DE JUNTAS DE GOBIERNO DE HERMANDADES Y COFRADIAS (2008)

El pasado día 27 de Enero se celebró el XV encuentro diocesano de Juntas de Gobierno de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz en la ciudad de Almendralejo, a esta convocatoria asistieron unas 400 personas, entre ellas representantes de nuestra localidad de las cofradías de Ntra. Sra. de Belén, Oración en el Huerto y Ntro. Padre Jesús Nazareno.

Los actos fueron presididos por el Arzobispo de nuestra diócesis D. Santiago García Aracil y consistieron en:

  • Recepción y entrega de material
  • Celebración de la Eucaristía, presidida por el Sr. Arzobispo
  • Charla coloquio
  • Concierto a cargo de la Agrupación Musical de Protección Civil
  • Comida de Confraternidad
  • Visita al Santuario de la Virgen de la Piedad
  • En su Homilía el Sr. Arzobispo hablo de un laicismo social que procura sembrar el descrédito eclesial y termina exigiendo a la Iglesia que asuma como propios los falsos valores y las equivocadas normas de conducta que obedecen a intereses paganos de muy diversa índole quedando el Evangelio como norma de vida cada vez mas olvidado, haciendo una religión o un cristianismo a nuestra propia medida. Por este camino las manifestaciones religiosas van tomando el cariz de meras expresiones culturales, y la actitud interior sin dejar de llamarse fe queda en una simple afectividad religiosa.

    De ahí la importancia de que nos formemos en la palabra de Dios y nos dispongamos a asumir nuestra propia responsabilidad en la Iglesia y en el mundo.

    En la charla coloquio D. Santiago García Aracil realizo una exhortación pastoral, donde habló de las Hermandades y Cofradías como ayuda para que sus miembros vivan cristianamente, de la integración de estas en el Consejo de Pastoral de la Archidiócesis.

    También hablo de la doble misión que deben tener las Hermandades y Cofradías, la evangelizadora y la de ser evangelizado, el aprender y enseñar, conocer y trasmitir, vivir y dar testimonio, abrirnos a la formación y conocer no solo la Palabra de Dios, sino también la doctrina de la Iglesia.

    La situación actual nos exige un planteamiento serio de la formación, una formación cristiana actualizada.